A GF2006

 

 

 

 

Calavera
Lakewood

Por Valkiria Ale

 

 

 

 

La muerte de trabajo estaba

cuando a Lakewood llegó

una tormenta empezaba

dentro de una Mansión se refugió.

Los Andley la habitaban

enseguida ella se enteró,

tenía que empezar con su jornada

cuando el reloj las 10 marcó.

“De aquí lleno mi cuota” pensaba,

y pronto mi trabajo termino yo.

En su mente la muy malvada

Un fatal plan se trazó,

Y haciéndose la disimulada

Su trabajo con alegría empezó.

 

Tía Elroy

 

Las escaleras estaba bajando

La tía abuela de la familia

Con pasos un tanto pesados

Apenas y se movía.

Se quedó estática escuchando

La muerte ella presentía.

La calaca estaba silbando

Una lúgubre melodía

La anciana estaba temblando

Pues a morir se resistía.

Pero la muerte no podía estar esperando

Pues mucho trabajo tenía

Así que se fue acercando

Poco a poco a la anciana tía.

 

“¿Qué haces allí mirando?”

Preguntó con una risa fría.

“Yo solo estoy paseando”

Contestó muy angustiada la tía

“Mejor te voy yo llevando

Pues ya has tenido una buena vida”

La tía Elroy se quedó pensando

En la replica que daría

Pero la muerte no estaba jugando

Y a su victima no dejaría.

La calaca siguió avanzando

Un empujón dio y la tía caía.

La muerte estaba gozando

Hasta allí llego la pobre tía.

 

Archie

 

Mucho ruido Archie escuchaba

“Es un ladrón” rápidamente pensó

con mucho valor tomó una espada

y haciendo frente al miedo, bajó

el pasillo en penumbras estaba

él, con coraje la espada empuñó.

“¿Quién esta allí?” Archie preguntaba

pero nadie allí le contestó.

“¿Es a mi a quien buscabas?

Dijo la calaca en tono burlón.

Archie levantó con fuerza la espada

Pero la muerte solo se río.

“¿Por qué no te defiendes desalmada?”

en un grito Archie profirió.

 

“Por qué de eso no necesito nada

de todas maneras te llevaré yo”

Archie se fue sobre de ella para atacarla.

Pero ella muy rápido se movió

Archie no supo lo que pasaba

Pues un fuerte golpe él recibió

Archie terminó con su cruzada

La fría muerte se lo llevó.

La calavera lanzó una risotada

Con el joven paladín terminó

Todavía con una risa marcada

Por los pasillos ella caminó

A más gente no encontraba

Pero eso no la desanimó.

 

Stear

 

Desde el oscuro pasillo

Un ruido se escuchaba

La muerte camino con sigilo

Stear en su recamara estaba

“¿me podría pasar el martillo?”

le preguntó a la muerte malvada

mientras la muerte lo miró con desatino

Stear su presencia no notaba

Así que la cabeza levantó con fastidio

Al ver que el martillo no llegaba

Al ver a la muerte Stear soltó un grito

“¿Qué haces aquí?” le reclamaba

“Cumpliendo mi trabajo” le dijo

mientras soltaba una carcajada.

 

“Pero eso no tiene lógica”

dijo Stear después de mucho pensar

“Yo no me pongo filosófica”

le dijo mientras hacía sus dientes sonar

“¿Acaso no eres  tú analógica?”

contéstole Stear después de oírla hablar.

“A tus preguntas soy estoica

no me puedes criticar”

Contestó la fuerza agónica

De la muerte al andar.

“podrás llamarme antagónica

ya que tu vida me he de llevar”

y dando un soplo en forma irónica

Pudo a Stear a su lista agregar.

 

Patty

 

En la ventana una chica miraba

Y un tremendo grito soltó.

“¿Cómo pudiste desalmada?

Llevarte así a mi amor,

Eres una despiadada

Me has robado mi corazón,

Sin Stear yo soy nada”

Dijo Patty con desazón.

“¿Qué haces aquí atolondrada?”

la parca enojada respondió

“tú en mi lista no estabas

pero eso ahora ya cambió

No me dirás emocionada

Que a ti te llevo yo”.

 

Patty los ojos abrió

Las palabras que oía no podía creer.

La muerte con la mirada la desafió

Y ella sintió ganas de correr.

Pero la calaca la llamó

“Hay algo que debes de entender

una vez que tome una decisión

de mi nadie se podrá esconder”

Patty tan asustada lloró.

Que no oyó la guadaña caer

Ni un solo quejido lanzó

“No podías ya la cabeza perder”

la calaca con risas, al salir pronunció

estaba a punto de amanecer.

 

Neal

 

La calaca siguió subiendo

Las escaleras de la mansión

Puso el oído muy atento

Para escuchar con atención

Se puso a bailar de contento

Cuando una voz escuchó

Comenzó a caminar lento

Y con Neal se encontró.

Al verla, él se puso violento

Y con prepotencia le gritó.

“¿Pero que haces aquí esperpento?”

más la muerte solo sonrió.

“Se ve que eres un inepto”

la parca entre risas profirió.

 

“No sabes con quien hablas”

Neal enfadado contestó

“mejor porque no te callas”

la fría muerte le ordenó.

“para mi tus palabras son vanas”

y al oírlo Neal tembló

de correr sintió muchas ganas

pero la calaca se lo impidió

“Por ti iré vayas a donde vayas”

la malvada pronunció

“siempre he ganado mis batallas”

y en un instante a Neal se levó.

“¡Qué personas tan confiadas!”

la malvada de gusto exclamó.

 

Annie

 

Mientras esto la muerte decía

Annie un gritó lanzó.

Ahora por el pasillo corría

Ya que todo ella lo observó

Y mientras se escondía

La parca un nuevo plan fraguó

Lo que a sus deseos convenía

Así que de la habitación salió

Con atención ella oía

Hasta que unos sollozos escuchó

Sin saberlo Annie estaba perdida

Pues para la muerte no hay disertación

No llegaría a ver la luz del día

Porque la calaca tiene determinación

 

“Por favor no me mates calaquita”

dijo Annie en total desesperación

“No ves que soy yo la más bonita

que ha pisado esta mansión”

“¿Acaso eres  tontita?”

preguntó la parca con indignación

“no por una linda carita

pierdo yo la atención

La muchacha la miro atónita

Sabiendo que era su perdición.

Y para no perder la tónica

Y sin mucha precaución.

La muerte en con una movida

A Annie a la fría tumba se  la llevó

 

 

Elisa

 

Mirándose en el espejo estaba

La vanidosa de Elisa

Cuando la calavera pasaba

Para llevársela de prisa

Pero ella caso no hacía

Pues su pelo se peinaba

“no entiendes que eres mía”
la muerte proclamaba

Pero de manera despectiva

Elisa la miraba

“Yo contigo a ningún lado iría”

dijo Elisa muy enfadada

“de vergüenza moriría

si me vieran con una calaca”

 

“¿Qué no ves que es lo que quiero?”

le respondió muy enojada

“y si mueres en el intento

mi labor estará terminada”

“Pues yo no la entiendo”

Dijo Elisa muy despiadada

“no se será que si me ausento

Anthony con Candy se vaya”

A la muerte no le importó el argumento

Y con furia sacó su guadaña

Le tomó solo un momento

Para acabar con esa batalla.

“Elisa ahora ha muerto”

de la forma menos pensada.

 

Albert

 

La muerte siguió caminando

Por los pasillos de la mansión

Y mientras estaba deambulando

Tatareaba una triste canción

Albert oyó a alguien cantando

Y salió de su habitación.

La parca se fue acercando

Cuando de su presencia se percató.

“¿A quién estas buscando?

Con sorna ella mencionó

Albert solo se quedo esperando

Mirándola con estupefacción

“Deberías estar rezando”

la muy malvada se burló.

 

Albert calmado la volteó a ver

Aunque nada en verdad entendía

“pero que es lo que quieres hacer”
una y otra vez él repetía.

“A mi no me quieres conocer”

la calavera entonces le decía

pero Albert no lo podían entender

aunque la muerte no lo sabía

sin embargo ella no iba a ceder

y a Albert ella se lo llevaría

Y antes de que él pudiera proceder

Con maldad la guadaña movía

Albert ni una palabra pudo exponer

Pues ya al reino de los muertos pertenecía.

 

 

 

Candy

 

La calaca con su camino proseguía

Y a la habitación de Candy entró

Allí ella cómodamente dormía

Y de su presencia no se percató

la parca que matarla bien podía

aprovechándose de la situación

por alguna razón no lo hacía

así que a Candy con cuidado movió

pero Candy continuaba dormida

así que la calaca de sus rizos jaló

Ella se levantó muy aturdida

Y al ver a la muerte un gritó soltó

“¿pero porque gritas querida?”

La muerte con sorna profirió.

 

“¿Quién eres?” Candy preguntó

“¿Acaso no me conoces” dijo mientras reía

Candy entonces angustiada notó

El frío que de la calavera provenía

“Eres la muerte” ella comentó

Al decirlo la muerte solo sonreía

“Bien has dicho” la muerte mencionó

Candy se preguntaba que era lo que quería

Entonces la muerte sus pensamientos oyó

“Lo sabes muy bien”, dijo al tiempo que reía

Candy enseguida de sus planes se percató

Morir era algo que ella no quería

Pero aferrarse a la vida no le permitió

y llevarse a Candy ella conseguía.

 

Anthony

 

Anthony quien en sus sueños estaba

El grito de Candy escuchó.

“Esa es Candy quien gritaba”

sabiamente el chico caviló

de un saltó de su cama se levantaba

y a la recamara de Candy entró

vio como la calaca a su amor se llevaba

y de ira inmediatamente se llenó

“¿Pero es que eres una desvergonzada?”

Anthony en seguida pronunció

“eso eres además de desalmada”

con su enojó el continuó

Pero la parca escuchó encantada

Y después de hacerlo solo rió

 

“¿Así que te crees muy valiente?”

La muerte de él se burlo

“¿Por qué entonces estabas ausente

cuando a tu familia fin le di yo?”

Anthony la escuchaba paciente

Pero su corazón de dolor se llenó

“Sin embargo yo soy benevolente

así que no te dejare con este dolor”

Anthony sintió de fuerza un torrente

Y contra la muerte se abalanzó

Pero podría la parca ser corriente

No obstante a Anthony se llevó

“Si que era un chico valiente”

después de llevárselo comentó.

 

Terry

 

Entonces por la ventana fría

A otro muchacho divisó

De su presencia la muerte sabía

Así que la ventana abrió

“¿Qué haces aquí?” dijo mientras reía

Tú no eras parte de esta misión

“Que fueras sarcástica no sabía”

dijo Terry cuando por fin entró

“Y yo no sabía que me retarías”

la muerte admirada contestó

“Será que desconocías mi valía”

con una risa Terry sentenció

“No pensé que te acobardarías”

Con una sonrisa le retó

 

¿Acaso quieres combatir?”

preguntó la calaca indignada

“Solo eso es lo que esperaba oír”

dijo Terry poniéndola más enojada

“Pues entonces habrás de morir”

puntualizó la muerte muy enfadada

En vez de correr Terry comenzó a reír

La muerte eso la puso más encolerizada

Y con su guadaña se dispuso a herir

Terry solo con cara contrariada

Solo pudo su muerte presentir

La muerte se lo llevó disgustada

Y después de eso comenzó a reír

 

 

 

 

 

 

“Por fin he terminado mi misión”

dijo con alegría la muy malvada

con calma de la habitación salió

“ahora si estoy muy cansada”

con voz agotada confesó

sin embargo su lista estaba acabada

y podía salir de la mansión

“ya me puedo ir de parranda

Pues con mi trabajo he terminado hoy”

Y alegre mientras Cantaba

Con presteza de Lakewood se retiró

Dejando la gran casa desconsolada

Pues de allí con todos terminó

Dejándola totalmente abandonada.

 

 

 

 

 

 

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